En la vida cristiana hay una pregunta que no se puede evadir: ¿dónde está tu tesoro? Porque, como enseña Jesús, “donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” . No se trata solo de lo que creemos, sino de lo que amamos, de lo que buscamos, de lo que defendemos en lo cotidiano. Este artículo propone una reflexión profunda a partir de tres preguntas fundamentales, a la luz del Evangelio. 1. ¿Tu trabajo es para Dios… o solo para ti? (Lucas 12, 13–34) Jesús presenta la parábola del rico insensato, un hombre que acumuló bienes pensando en sí mismo: “Alma, tienes muchos bienes… descansa, come, bebe, date buena vida” . Pero Dios le responde: “Insensato, esta misma noche te reclamarán la vida” . Y concluye con una advertencia contundente: “Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios” . Aquí está la clave: no es el trabajo lo que condena, sino el propósito del trabajo . Trabajar no es malo. Tener proyectos, crecer, construir, tampoco. El problema es cuando todo es...
En un mundo donde todos buscan ser vistos, escuchados y reconocidos, la figura de San José se levanta como un testimonio profundamente contracultural y, podríamos decir, incluso revolucionario. Es el hombre de quien los Evangelios no registran ni una sola palabra, pero cuya vida entera fue una predicación silenciosa. San José, esposo de la Virgen María y padre adoptivo de Jesús, es hoy un modelo vigente de humildad, obediencia a Dios y silencio interior. Este artículo explora quién fue San José según la Biblia, qué enseñanzas nos deja su vida y cómo el Papa Francisco, en la carta apostólica Patris corde , lo presenta como un ejemplo para el mundo actual. San José sirve en lo cotidiano como carpintero, viviendo una humildad silenciosa junto a la Virgen María y el niño Jesús. Humildad de San José: la grandeza de lo oculto La Biblia presenta a San José con una sola palabra que resume toda su vida espiritual: “justo”. “José, su esposo, era justo…” (Mateo 1,19) Ser justo en la tr...