En medio de luces, villancicos y celebraciones, la Navidad puede correr el riesgo de quedarse en la superficie si olvidamos a sus verdaderos protagonistas. Hoy, en la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret , la Iglesia nos invita a volver la mirada al corazón del misterio navideño: una familia concreta, sencilla y real, a través de la cual Dios quiso entrar en la historia. La Navidad no comienza en los palacios ni en los grandes escenarios, sino en un hogar humilde. Jesús no llegó al mundo solo; quiso nacer y crecer en el seno de una familia. María, José y el Niño Jesús son los protagonistas silenciosos de la Navidad, y en ellos se revela el proyecto de Dios para todas las familias del mundo. Como proclama el Evangelio de Juan: «Y el Verbo se hizo carne y puso su morada entre nosotros» (Jn 1,14). Dios no solo se hizo hombre: se hizo hijo , y eligió una familia para habitar entre nosotros. Contemplar el pesebre en familia es recordar que la Navidad se acoge juntos. La Navidad no te...
Un espacio dedicado a fortalecer nuestra fe en Dios, reflexionar en su palabra y crecer en el amor.