Ir al contenido principal

[Reflexión] Ha traído la esperanza - Verónica Sanfilippo

 Una canción que nos deja ver el sentido de la Navidad es "Ha Traído la Esperanza" escrita por Jonatan Narvaez e interpretada por la cantante católica Verónica Sanfilippo. A continuación, quiero que reflexionemos un poco en su letra y en lo que esta tiene para enseñarnos. 

Al final te dejaré también el video de la canción para que la escuches.

Desde el cielo ha bajado

La promesa celestial

Es el hijo de María

Que la bendición traerá

 Pareciera contradictorio escuchar en la misma estrofa "promesa celestial" e "hijo de María", pero precisamente en esta contradicción reside la grandeza de la encarnación. El mesías esperado, el salvador, el que reinaría sobre el mundo, viene a ese mundo que salvará no como un guerrero o sino como un pequeño niño, hijo de una joven mujer. Ese hijo, ese niño, ese bebé, nos trae su bendición.

A un rey han esperado

Coronado de esplendor

Pero Dios se ha presentado

Pobre, humilde y redentor

Muchos esperaban que el Mesías llegara como un gran rey, manifestando todo su poder y Gloria, pero Dios no se mueve en las lógicas del mundo, sino que manifiesta su salvación en medio de la pobreza y la humildad. Te pregunto: ¿Será que hemos estado buscando a Dios en la riqueza y la opulencia? ¿Será que hemos perdido el sentido de la Navidad en medio de las compras y el consumismo? Recuerda siempre que el Jesús al que celebramos en estos días, es un Jesús pobre, humilde y redentor.

 Hoy la humanidad celebra

Y los ángeles aclaman

Que el Señor se hizo presente

Ha traído la esperanza

 La salvación que Dios nos trae no es para un pequeño grupo de personas es una época histórica de la humanidad, es para todos los hombres y mujeres del mundo, de todos los tiempos. La salvación es para toda la humanidad. Esa es nuestra esperanza, esa es nuestra alegría y nuestro gozo. Eso es lo que celebramos en Navidad, que ya no estamos condenados, que no estamos perdidos, que hay un futuro, una vida eterna después de esta vida, el cielo nos espera, y por eso celebramos con ese mismo cielo, con esa multitud de ángeles decimos, Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama El Señor.

Él nos da la Eucaristía

Alimento celestial

Se ha quedado con nosotros

En un pedazo de pan

¿Tiene algo que ver la Navidad con la Eucaristía? Ombe pero claro que sí, no es sino mirar la forma en la que hemos vivido nuestro tiempo de Adviento. Los primeros 2 domingos no hablamos sobre el niño por nacer, sino sobre la segunda venida, la parusía. Ese es un anhelo que tenemos los cristianos, el día que Jesús vuelva a venir, y la eucaristía en un recordatorio constante de eso. En ella no solo tenemos la presencia real de Jesús (real, real, real, real, repite conmigo, presencia real, presencia real, real), sino que clamamos ¡Maranatha! ¡Ven, Señor Jesús! En Navidad celebramos que Jesús vino, y recordamos que Jesús vendrá. ¿Te estás preparando para eso?

Este niño indefenso

Acostado en el pesebre

Es el salvador del mundo

Y nos da vida perenne

En medio de esta Navidad tan extraña que vivimos, muchos encerrados, muchos con la tristeza de un ser querido enfermo o incluso fallecido, no olvidemos nunca que nuestra vida es Jesús, ese pequeño niño que contemplamos en el presente. Él y solo él tiene la última palabra para sanar a los enfermos, ponerle fin a esta pandemia, darle salvación eterna a los fallecidos, y acompañarnos a caminar hacia un futuro mejor.

JESÚS NOS HA TRAÍDO LA ESPERANZA. ¡NO LA DEJEMOS APAGAR!


 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cuando el nombre de Jesús se convierte en debate: una invitación a volver a lo esencial

En los últimos días, el nombre de Jesucristo volvió a ocupar titulares y redes sociales en Colombia a raíz de unas declaraciones del presidente Gustavo Petro en las que insinuó que Jesús pudo haber tenido una relación con María Magdalena. La afirmación, más allá de su intención política o provocadora, tocó una fibra muy sensible en millones de creyentes, porque no se trató simplemente de una opinión histórica, sino de una referencia directa al corazón mismo de la fe cristiana. Frente a esta situación, la Conferencia Episcopal de Colombia emitió un   comunicado   en el que no solo defendió el respeto debido a Jesucristo como Hijo de Dios y Salvador, sino que recordó algo fundamental:   nuestra fe no se sostiene en especulaciones, interpretaciones modernas ni lecturas ideológicas, sino en el testimonio vivo de las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia. Este pronunciamiento no fue un llamado a la confrontación, sino una invitación a volver a lo esencial. En u...

Virtudes Teologales y Cardinales: un puente entre la filosofía y la fe

Desde sus orígenes, las primeras comunidades cristianas bebieron de la filosofía para articular el discurso teológico de la época. Este diálogo entre pensamiento filosófico y fe dio lugar a uno de los primeros desarrollos sistemáticos: la reflexión sobre las virtudes. En gran parte de la cultura greco-latina , la trascendencia se alcanzaba a través de grandes obras heroicas, dejando huella en la historia y en la memoria colectiva. En cambio, para el pensamiento cristiano, la verdadera trascendencia no depende de las gestas humanas, sino de nuestra condición como criaturas de Dios y de la salvación en Cristo Jesús: «El que está en Cristo es una nueva creación» (2 Co 5,17). El Catecismo lo sintetiza así: «La virtud es una disposición habitual y firme a hacer el bien. Permite a la persona no sólo realizar actos buenos, sino dar lo mejor de sí misma» (CIC 1803). Para los cristianos, entonces, la virtud no es simplemente una excelencia humana alcanzada por el esfuerzo personal, sino un cami...

Las familias tienen sed: Reflexión sobre la quinta palabra de Jesús en la cruz.

Esta Semana Santa ha sido especial por muchos motivos. Uno de ellos fue que Dios me dio la oportunidad de, junto a mi esposa Laura, hacer una de las reflexiones del Sermón de las 7 Palabras del Viernes Santo: específicamente, la quinta palabra: "Tengo sed". Queremos compartirla ahora con ustedes en este artículo. Antes de compartirla, quiero contarles algo que nos pasó con esta palabra y que refleja lo hermoso del amor de Dios y de cómo Él quiere derramarse sobre las familias. Tan pronto nos dijeron que tendríamos una de las palabras (antes de saber cuál sería), sentí en mi corazón que sería "Tengo sed". Incluso, Dios ponía en mi corazón una frase: "Las familias tienen sed, y el mundo les da de beber vinagre". Sin embargo, como solemos dudar de las cosas de Dios, no le comenté a nadie este sentir. ¡Oh, sorpresa cuando nos anuncian que precisamente esa sería la palabra que debíamos meditar! ¡Dios ya lo tenía todo previsto! ¡Dios quería recordarle a las fami...