“Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo” (Mt 25,40). Con esta frase, Jesús muestra que el amor a Dios se verifica en el amor concreto al prójimo, especialmente a los más pobres, frágiles y sufrientes. En la encíclica Dilexit Nos , el Papa Francisco recuerda que el amor a Cristo no puede separarse del amor a los hermanos . La devoción al Sagrado Corazón de Jesús no es una espiritualidad encerrada en la intimidad, sino una experiencia de amor que pide una respuesta visible y fraterna. Esa respuesta se resume en la expresión “amor por amor” (Dilexit Nos, n. 166): Cristo nos ama primero, y el creyente responde no solo con palabras o actos devocionales, sino con una vida de amor y servicio a los demás. El amor de Cristo pide una respuesta Una de las santas que más nos habla de esto es santa Margarita María de Alacoque , en cuya experiencia espiritual aparece una doble dimensión: por un lado, la declaración ardiente del amor...
Un espacio dedicado a fortalecer nuestra fe en Dios, reflexionar en su palabra y crecer en el amor.