¿Necesita Dios ser defendido por los hombres? Esa es la pregunta que muchos se hacen al ver cómo algunos fervientes defensores de la fe utilizan argumentos, más o menos fuertes, desde la biblia, la filosofía, la ciencia o la historia, para convencer a otros de la existencia de Dios.
Pero... ¿Es esto necesario el día de hoy? ¿No basta solamente con dar testimonio, rezar y dejar que cada cual tome su decisión? Ese es el tema de este artículo.
Comencemos por el principio:
¿Qué es APOLOGÉTICA?
Apologética viene de la palabra griega apologia, que significa una defensa, como un abogado en una corte. Así que cuando hablamos de apologética cristiana, podríamos decir que consiste en llevar el caso sobre la verdad de la fe cristiana.
Mas, aunque sufrierais a causa de la justicia, dichosos de vosotros. No les tengáis ningún miedo ni os turbeis. Al contrario, dad culto al Señor, Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza. Pero hacedlo con dulzura y respeto.
El Apóstol nos pide que estemos dispuestos a defender nuestra fe ante todos los que nos lo cuestionen, aún cuando de alguna forma nuestra vida depende de eso.
Y esta defensa tiene 2 características: la dulzura y el respeto. Se trata de defender, no de estar a la defensiva, se trata de dar argumentos, no de argumentarnos. Es una defensa, no un ataque.
Contrario a lo que se pueda pensar, tener mejores argumentos para defender nuestra fe, no nos hace más subversivos ni peleoneros, sino que nos hace más seguros y en consecuencia, más tranquilos, porque ante los ataques que lleguen, sabemos que tenemos respuestas o que las podemos encontrar.
¿Jesús y los apóstoles hacían apologética?
Para tener una perspectiva amplia de cómo debemos conducirnos en la vida, debemos mirar siempre a Jesús y los apóstoles. ¿Cómo predicaban ellos? ¿Se dedicaban solo a anunciar la salvación y el mesianismo de Jesús? NO.
Vemos muchos casos en los que Jesús hablaba del cumplimiento de las profecías para "probar" que él era el mesías. También realizaba milagros, como argumento irrefutable de que él era el hijo de Dios.
Los apóstoles, de igual forma, hablaban de la resurrección para probar que Jesús era el salvador. Estos eran argumentos para probar la verdad del caso de Cristo.
Entonces, la respuesta es SÍ, los apóstoles y el mismo Jesús hacían apologética.
¿Pero es necesario seguir haciéndolo en nuestro tiempo?
Se podría tener la tentación de pensar que ya el evangelio está suficientemente predicado y que no es necesario defender a Cristo, sino simplemente crear espacios para que otros tengan "encuentros personales con Jesús". Y en parte, eso puede ser cierto, pero una cosa no debe negar a la otra. Hoy, cuando el mundo quiere hacer pasar la mayor verdad de la historia de la humanidad (la salvación de Cristo) como si fuera una mentira, la apologética es muy necesaria. Estas son algunas razones:
1. Moldear la cultura:
¿Puedes imaginar cómo te sentirías si un satánico se acercara a ti con una flor y te invitara a hacer parte de su "religión"? Estarías escandalizado, ¿cierto? Guardando las proporciones, así es como reaccionan muchos en nuestra sociedad cuando les hablamos de Jesús, porque lo ven como una fábula, una invención humana, algo que debe ser superado.
Una correcta apologética puede ayudar a que no se vea como un despropósito hablar de Jesús en nuestras vidas, en nuestras universidades, en nuestros lugares de trabajo.
No es que las personas se vayan a convertir con argumentos, pero sí que pueden ayudar a que las personas estén más abiertas a escuchar e inquietarse con nuestro testimonio, si entienden que podría ser perfectamente coherente y racional con un pensamiento científico y moderno el creer en Dios.
2. Fortalecer a los creyentes:
Conocer por qué creemos lo que creemos nos llena de confianza para compartir nuestra fe con otros. Eso nos convierte en mejores testigos de Cristo.
Además de eso, tener claro el por qué creemos, nos fortalece en tiempos de crisis y dudas, cuando la "emoción" desaparece o disminuye, incluso cuando uno de nuestros líderes falla.
En otras palabras, podríamos sostener que que estudiar apologética nos ayudará a pasar de decir "esto es lo que siento o esta es solo mi opinión" a decir "esto es lo que pienso y creo y estas son mis razones". Pasamos de una fe completamente emocional, a una fe más racional.
3. Ganar a los no creyentes:
Aunque anteriormente dije que las personas no se convierten con argumentos (lo cual es cierto), también es cierto que estos argumentos pueden ser la semilla que luego cultive la fe, pueden permitir que estas personas se abran a una experiencia con Cristo.
Hay muchos casos famosos, como el del escritor C. S. Lewis, pero también hay otros muuuuchoooos casos de persona que han aceptado a Cristo luego de leer un libro o escuchar una conferencia sobre existencia de Dios.
No subestimemos el poder de la razón para ayudarnos a sembrar la fe.
En conclusión
La apologética hoy es tanto o más necesaria que en los tiempos de Jesús o de las primeras comunidades, como cristianos tenemos la responsabilidad de formarnos para dar razón de nuestra fe, siempre con amabilidad y amor, pero con seguridad de que llevamos con nosotros una verdad más grande que nosotros.
Oro a Dios para que te de la fortaleza para anunciarlo sin miedo.
----------------
Artículo basado en el capítulo 1 "What is apologetics?" del libro "On Guard. Defending your faith with reason and precision" de William Lane Craig.



Comentarios
Publicar un comentario