Cada enero, la Iglesia Católica celebra el Domingo de la Palabra de Dios , una jornada instituida por el Papa Francisco para recordar a todos los creyentes que la Biblia no es un libro antiguo ni un texto simbólico, sino la voz viva de Dios que sigue hablando hoy a su pueblo. Este día fue creado para ayudarnos a redescubrir el poder transformador de la Sagrada Escritura y para poner nuevamente la Palabra en el centro de la vida cristiana. Donde hay Palabra de Dios, nace la fe. Y donde hay fe, habita Dios. Por eso, cuando una persona abre la Biblia con humildad y disposición, no solo está leyendo un texto, está entrando en diálogo con el mismo Dios que la ama, la conoce y la llama por su nombre. La Palabra es luz Isaías 8,23b–9,3 “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció”. Esta profecía sigue viva hoy. Esa luz no es una idea ni una filosofía. Esa luz es Cristo. Y Cristo hoy nos ilumina por medio de su Palabr...
Un espacio dedicado a fortalecer nuestra fe en Dios, reflexionar en su palabra y crecer en el amor.